Por Clarissa Donnelly-DeRoven, traducido por Lidia Hernández Tapia

Al oeste de Carolina del Norte en el condado de Macon, la carretera U.S. 441 conduce hasta el centro de Franklin. Justo antes de tomar la salida de la autopista, un enorme edificio de color beige y gris normalmente se encuentra vacío al lado este de la autopista. Pero una mañana soleada de viernes de julio fue diferente. Un par de perros callejeros deambulaban por los tres acres de la propiedad, mientras docenas de visitantes llevaban café, donas, dulces y plantas.

Actualmente el sitio no parece gran cosa: las malas hierbas brotan de las grietas en el concreto, mientras que al interior del edificio hay una alfombra blanca con manchas y viejas cámaras de seguridad que vigilan desde el techo.

Pero muy pronto, tras una renovación multimillonaria, este será el primer centro de salud comunitario bilingüe del oeste de Carolina del Norte, y ofrecerá a los residentes de bajos ingresos de la región todo tipo de servicios, desde atención dental hasta apoyo para sobrevivientes de violencia doméstica.

“Estoy emocionada de que todos vean el sitio como está ahora: la alfombra sucia, las hierbas sin cortar en el estacionamiento; desde aquí comenzamos”, dijo Marianne Martínez, directora ejecutiva de la organización de salud comunitaria Vecinos que ahora es dueña de la propiedad, durante el evento de recaudación de fondos de la organización.

“En un año y medio, cuando nos volvamos a reunir para celebrar con una botella de champán, podremos recordar cómo se ve el sitio hoy. Y luego todos tomaremos siestas en las mesas de la sala de examen”.

Ampliar la atención para todos

Desde 2004, Vecinos ha sido el “hogar médico” para muchos de los trabajadores agrícolas latinos de la región, al brindarles atención médica y educación sobre la salud. Su alcance primero comenzó como una clínica móvil. Más tarde, la Universidad de Western Carolina decidió donarle espacio en su campus de Cullowhee a Vecinos, donde la organización opera una clínica ambulatoria dos veces por semana.

Por el momento, entre la clínica móvil y la oficina de WCU, el personal y los voluntarios de Vecinos trabajan un total de 16 horas clínicas por semana para atender a la comunidad. En un año promedio, ven unos 700 pacientes. En su primer año en el nuevo espacio, que tendrá siete salas de exámenes clínicos permanentes, la organización estima que atenderá a por lo menos 2000 personas, un reflejo del rápido crecimiento de la comunidad latina de Carolina del Norte y también de sus necesidades de atención médica.

La idea de crear algo así comenzó en serio el año pasado. Al igual que otras organizaciones sin fines de lucro, Vecinos renueva su plan estratégico cada dos o tres años. El 2021 marcó el inicio de un nuevo ciclo de planificación.

“Con la pandemia y el trabajo de emergencia que comenzamos a hacer con el alcance de COVID-19, nuestra junta realmente tomó un momento para reflexionar sobre lo que estábamos haciendo y qué necesidades tenía la comunidad luego de un año de pandemia”, explicó Martínez.

Entre su clínica móvil y su ambulatorio, Vecinos atiende casi 700 pacientes cada año. Ahora con una ubicación permanente y elegibilidad ampliada, estima que atenderá a por lo menos 2000 personas / Vecinos Credit: Vecinos

Durante años, Vecinos había considerado expandir los criterios de elegibilidad de sus pacientes, de solo atender a los trabajadores agrícolas a ser una clínica basada en los ingresos, lo que significa que todas las personas que no podían pagar la atención, que no tuviera seguro médico o no pudiera pagar, podría acudir a la organización.

Fanny García, enfermera de Vecinos, dijo que el nuevo centro de salud comunitario hará que la atención sea mucho más accesible y cómoda para los hispanohablantes de la región.

“Existe Blue Ridge [Health], pero no siempre puede satisfacer la demanda”, dijo García. Blue Ridge Health es otra clínica para personas de bajos ingresos en la región, pero la organización a menudo está al límite de su capacidad. García dijo que ha escuchado de los pacientes que a veces hay problemas para conseguir traductores o un médico que hable español.

Los líderes de Vecinos entendieron que ese era el momento adecuado para actuar.

Un modelo completamente integrado

La junta y los líderes de la organización decidieron seguir adelante con su visión, pero eso significaba que iban a necesitar un espacio mucho más grande y permanente.

La población de origen latino en el oeste de Carolina del Norte es más baja que en otras partes del estado. Menos del 5 % de los residentes en los condados de Graham, Swain, Haywood, Cherokee y Clay, en el extremo occidental, son latinos. Sin embargo, en los condados de Macon y Jackson, alrededor del 10 % y el 8 %, respectivamente, de los residentes son latinos.

Casi el 40 por ciento de la población de pacientes de Vecinos vive en Franklin, por lo que la organización se propuso encontrar un espacio allí. Pero no les gustaba la idea de que las personas acudieran a ellos para recibir atención médica y luego tuvieran que ir a otro lado para satisfacer el resto de sus necesidades de salud no médicas, como apoyo con un caso de inmigración o ayuda con la declaración de impuestos. 

“Cada vez que alguien pide permiso en su trabajo y se toma un tiempo para venir a recibir atención médica o cualquier otro servicio, deja de recibir su salario”, dijo Martínez. “Eso es lo que estamos tratando de reducir, todos esos tipos de barreras a la atención médica, ya sean determinantes sociales de la salud o atención primaria y de salud mental”.

Desde que se creó Vecinos, han trabajado en conjunto con otras organizaciones que ofrecen servicios complementarios a la misma población de pacientes: El Centro Comunitario del condado de Macon; Blue Ridge Free Dental Clinic en Cashiers; Pisgah Legal Services con sede en Asheville, que ayuda con casos de inmigración y está iniciando un nuevo programa para ayudar a las personas a inscribirse en una cobertura de seguro y presentar sus impuestos; así como la Alianza contra la Violencia Doméstica y la Agresión Sexual del Distrito Judicial 30, con sede en Waynesville, que ayuda a los sobrevivientes de habla hispana a acceso a terapia y a navegar el sistema de justicia penal.

Martínez pensó entonces cómo sería si todas estas organizaciones funcionaran bajo un mismo techo. Luego le planteó la pregunta a diferentes líderes y trabajadores de organizaciones sin fines de lucro. Muy pronto, personas de las cinco organizaciones (y de otras más) formaron un comité de liderazgo y comenzaron a trabajar en los detalles.

Ya existían modelos similares a este tipo de trabajo. En Charlotte, por ejemplo, Camino Health Centers brinda atención integrada de salud física y mental junto con una despensa de alimentos y clases de educación para la salud. Detrás del Palacio de Justicia del Condado de Buncombe se encuentra el Centro de Justicia Familiar, y hay una instalación similar en el Condado de Alamance.

Muchos trabajadores agrícolas experimentan heridas laborales por las demandas físicas de sus trabajos. Con la nueva ubicación permanente, Vecinos atender estas heridas y más / Vecinos Credit: Vecinos

En estos entornos de múltiples agencias, puede haber personal del refugio de violencia doméstica, el centro de crisis por violación sexual, un hospital, la fiscalía del distrito y las fuerzas del orden que cooperan para ayudar a los sobrevivientes de abuso o violencia sexual a navegar el sistema de justicia penal.

Esta comunidad de organizaciones buscaba hacer algo similar.

Finalmente, decidieron que Vecinos compraría el edificio y las otras cuatro organizaciones iban a rentar espacios allí. También habría salas adicionales desocupadas que otras organizaciones comunitarias que trabajan con esta población podrían alquilar de manera flexible o usar para eventos.

Y planean ofrecer cuidado de niños. Muchas veces las personas tienen que cancelar sus citas porque el cuidado de sus hijos falla en el último minuto o porque el costo de una niñera es más de lo que ganan en un día de trabajo.

“Con la clínica dental con la que nos asociamos, después de dos o tres cancelaciones nunca pueden volver, nunca”, dijo Martínez. “Entonces, si tiene cuidado infantil que ha sido cancelado dos o tres veces, se quedan sin cuidado dental. Por lo tanto, es muy importante para nosotros tener un espacio donde sus hijos puedan venir y jugar de manera segura”.

¿Cómo van a pagar la compra de la propiedad?

Dogwood Health Trust, la organización creada con algunas de las ganancias de la venta de Mission Hospital a HCA, otorgó a Vecinos un préstamo puente de 1.6 millones de dólares para comprar el edificio hasta que encuentren un modelo de financiamiento a largo plazo. En última instancia, tendrán que devolverlo, y los costos de construcción se estiman en 3 millones de dólares.

“Es un gran proyecto y tiene que hacerse”, dijo Martínez. El edificio no está “listo para el cuidado de la salud”. Necesita un nuevo sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado, el agua tiene que pasar por debajo de los pisos de la clínica dental y las salas de examen y las oficinas deberán cerrarse lejos de las partes del edificio de acceso público para garantizar la privacidad de los pacientes.

La nueva clínica de Vecinos se encuentra a las afueras de Franklin, en el corazón de las montañas en el condado de Macon / Clarissa Donnelly-DeRoven

Aunque los condados pueden destinar parte de su dinero de ayuda para la pandemia del American Rescue Plan a organizaciones sin fines de lucro para apoyar proyectos como este, el condado de Macon ya ha designado todos sus fondos federales en aumentos y bonificaciones para los empleados del condado, por lo que esa no es una opción de financiamiento. 

Martínez dijo que están ahora buscan subvenciones y préstamos a través del Departamento de Agricultura, así como dinero de fundaciones o, potencialmente, préstamos privados.

“Tenemos mucho trabajo por hacer, y eso requiere mucho dinero”, dijo. “Pero tenemos un plan de campaña de recaudación de fondos y capital que es sólido. No estamos solos”.

Parte de la estrategia es que cada organización que trabajará en este edificio pueda usar sus redes para pedir ayuda en la recaudación de fondos para el proyecto.

“No creo que vayamos a recaudar cinco millones y medio de dólares en los próximos seis meses, sería bueno, pero, ya sabes, llevará tiempo”, dijo Martínez, “y eso está bien, porque es una inversión a largo plazo en la comunidad.”

Republish our articles for free, online or in print, under a Creative Commons license.

Clarissa Donnelly-DeRoven

Clarissa Donnelly-DeRoven covers rural health and Medicaid. She previously worked at the Asheville Citizen Times where she reported on the police, courts, and other aspects of the criminal justice system....