Por Clarissa Donnelly DeRoven, traducido por Lidia Hernández Tapia

Entre 1990 y 2020, el crecimiento de la población latina de Carolina del Norte se disparó: subió de 75 000 residentes a más de 1 millón, un aumento de casi 1400 por ciento. La comunidad es diversa; alrededor del 61 por ciento nació en los Estados Unidos, mientras que el otro 39 por ciento son inmigrantes, cerca de la mitad son de México y otros son de El Salvador, Guatemala y Honduras.  

Pero más allá de este tipo de datos impersonales, poco se sabe sobre la vida de los residentes latinos de Carolina del Norte, según académicos de Camino Research Institute, una organización que forma parte de Camino Health Center en Charlotte.

“El 98 por ciento de nuestros pacientes o clientes en Camino Health Center son inmigrantes latinos”, dijo el asistente de investigación Lennin Caro. “Es a ellos a quienes servimos”.

La directora del Instituto de Investigación Camino, Keri Revens, comenzó a realizar una investigación detallada sobre la población latina de Carolina del Norte, particularmente la del condado de Mecklenburg, mientras completaba su trabajo de doctorado en salud pública en UNC Charlotte. Fue entonces cuando se encontró con la evaluación de necesidades comunitarias más reciente para Queen City, realizada en 2006.

Caro mencionó otra evaluación de las necesidades de la comunidad realizada entre los latinos del condado de Chatham en 2016. Pero, “Hasta donde sabemos, no ha habido un estudio estatal exhaustivo sobre los latinos en Carolina del Norte. Lo más parecido que encontramos fue un informe de 2003 creado por el Instituto de Medicina de Carolina del Norte y El Pueblo”, dijo Caro.

“Este no era precisamente un estudio de encuesta”, dijo, “sino más bien un grupo de trabajo formado por líderes latinos influyentes de Carolina del Norte, junto con informes [y] compilación de datos existentes de otras fuentes”.

La escasez de estudios llevó a los investigadores a una pregunta: ¿Por qué no hacer la encuesta ellos mismos? 

Conectar con una población diversa

A partir de septiembre de 2021, Camino lanzó una encuesta para evaluar las fortalezas y necesidades de la comunidad, dirigida a adultos latinos en Carolina del Norte. La encuesta estará disponible hasta mayo de 2022. Es anónima y se puede completar entre 15 y 30 minutos. Su objetivo es recopilar respuestas de 5,000 personas, un número necesario para poder hacer afirmaciones y análisis estadísticamente significativos sobre la población latina del estado.

Para llegar a una muestra lo más amplia posible de la comunidad, desde residentes rurales hasta urbanos, los investigadores están conectando con otros grupos de organizadores latinos en todo el estado, así como con pastores y otros líderes religiosos para ayudar a difundir información sobre la encuesta y reclutar participantes.

Las 226 respuestas reunidas entre septiembre y noviembre muestran que la comunidad latina del estado ve en el bilingüismo, la diversidad cultural y el espíritu emprendedor sus mayores fortalezas.

El año pasado, realizaron una encuesta sobre el impacto del COVID-19 en los latinos de Carolina del Norte y descubrieron que la relación con los líderes religiosos era especialmente útil.

“Los pastores latinos tienen acceso a esta población poco investigada”, dijo Caro, “y nos ayudaron a promover la encuesta en su parroquia, entre su gente”.

Los investigadores quieren aprender todo lo que puedan sobre los latinos en Carolina del Norte, tanto para llenar el vacío en la literatura como para ofrecer mejores servicios y programas a la comunidad. Hasta el momento, las 226 respuestas reunidas entre septiembre y noviembre muestran que la comunidad latina del estado ve en el bilingüismo, la diversidad cultural y el espíritu emprendedor sus mayores fortalezas.

Cuidado dental, de la vista y medicina preventiva 

Las preguntas de la encuesta incluyen una amplia gama de temas, como preguntas sobre la seguridad económica, el estado legal y las relaciones interpersonales. Pero una y otra vez, los encuestados dijeron que enfrentaban serios desafíos en lo que respecta a su salud. Clasificaron el acceso a la atención dental, la atención de la vista y la medicina preventiva general como sus tres necesidades principales.

“Como anécdota, trabajando aquí en Camino, teníamos a nuestros proveedores que hablaban con nosotros y decían, ‘Oh, sí, hablan de cuidado dental, lo necesitan’”, dijo Caro. “Nuestros trabajadores sociales, básicamente administradores de casos, cuando interactúan con sus pacientes, también nos informan que [los pacientes] hablan sobre el cuidado dental, pero ahora lo vemos en los datos, lo cual es realmente poderoso”.

Los encuestados dijeron que enfrentaban serios desafíos en lo que respecta a su salud. Clasificaron el acceso a la atención dental, la atención de la vista y la medicina preventiva general como sus tres necesidades principales.

“Es super importante entender que aquí es donde hay brechas en la atención identificadas por los mismos encuestados”, dijo Sarai Ordonez, también asistente de investigación en Camino. Ayudar a las personas a obtener acceso a estos tipos de atención específicos puede ser fundamental para su salud en general. 

“[Tenemos] que satisfacer esas necesidades para tener resultados más holísticos y más altos”, dijo.

Cuando se les preguntó cuáles eran las barreras más importantes para acceder a la atención médica, la mayoría de las personas señaló el seguro de salud. La mitad de todos los encuestados dijo que no tienen seguro médico. El número es ligeramente más alto para los inmigrantes, 54 por ciento, y abrumador para los encuestados indocumentados: el 98 por ciento.

En Carolina del Norte, alrededor del 13 por ciento de la población general no tiene seguro médico. Investigaciones anteriores también han documentado que los latinos son la población menos asegurada del estado.

Algo a cambio

Si bien esperan que se publiquen los resultados, la meta de alto nivel de los investigadores tienen es otra. 

“Es muy importante para nosotros dar los resultados y presentarlos a la comunidad”, dijo Ordóñez. “Es realmente importante que la comunidad comprenda qué salió del estudio, qué encontramos, para que puedan sentirse más informados”.

Caro dijo lo mismo. Entregar información a la comunidad requiere un enfoque diferente que enviarla a una revista para su publicación.

“Cuando hicimos el estudio de la COVID-19, una de las primeras cosas que hicimos fue hacer un video de YouTube en el que yo presentaba algunos de los resultados importantes en español”, dijo.

Es probable que hagan lo mismo una vez que obtengan los resultados finales de este estudio. También esperan crear una cuenta de Instagram para el instituto de investigación, “para que podamos publicar fragmentos de nuestro estudio en español y compartirlo con la comunidad de una manera comprensible”, dijo Caro. “Eso es lo que queremos priorizar.”

Republish our articles for free, online or in print, under a Creative Commons license.

Clarissa Donnelly-DeRoven

Clarissa Donnelly-DeRoven covers rural health and Medicaid. She previously worked at the Asheville Citizen Times where she reported on the police, courts, and other aspects of the criminal justice system....